Los objetos que la gente ha usado durante mucho tiempo, llevan sentimientos en ellos, y se llaman 'tsukumogami'... Kazuya atesora un obi, un recuerdo de su madre, y lo lleva consigo en todo momento, hasta que un día es atacado por un misterioso objeto. ¡Fue el tsukumogami, Kiriha, quien le salvó en ese momento!