Luna Naruse, quien entró en una escuela para chicas soñando con una vida de estudiante de secundaria llena de flores. En la escuela primaria, ella jugó béisbol con chicos y era la estrella de su equipo, pero lo que la esperaba no era beber té y caminar con amigos ni pasar tiempo elegante con sus seniors maravillosos, sino... el club de balonmano!