En su primer día en una nueva escuela, Mori Buntarou, un solitario, es convencido por un compañero de escalar la escuela. A pesar del riesgo de una caída mortal, avanza, y cuando finalmente llega a la cima, Mori siente un sentimiento de satisfacción. Ese sentimiento, que parece decirle "Estás vivo!" da lugar a una oleada de adrenalina que lo impulsa a descubrir el sentido real de la vida.