En un futuro no muy lejano en Japón, existe un juego secreto para los chicos que han experimentado su despertar sexual. Al hacer un contrato con una hermana mayor, la competencia toma la forma de un juego de cartas donde el maestro puede dar la orden de vestir al esclavo con ropa erótica o ejecutar una habilidad. Solo cuando el esclavo da su consentimiento, la orden se ejecuta.