Saiki Takaya, un tipo al que fácilmente se le malinterpreta, un día encuentra un frasco que contiene a la súcubo Lilim. Ella es muy atractiva, pero también tiene la tendencia a drenar la fuerza vital de las personas. Ella lo sorprende (literalmente) cuando lo besa hasta dejarlo inconsciente. Lilim vuela entonces en busca de más «comida», pero regresa más tarde, diciendo que la energía vital de Takaya era la «más sabrosa». A partir de ese momento, los padres de Takaya aceptan a Lilim como una especie de novia interna, y el corazón de Takaya parece empezar a vacilar hacia esta voluptuosa diablilla.