Isshiki se enamora de una joven pura e inocente, pero ha sido poseído por Asmodeus, el demonio de la lujuria. El demonio intenta excitar a Isshiki estimulando los deseos sexuales de las muchachas que lo rodean de todas las maneras posibles. Sin embargo, para expulsar al demonio y evitar las sospechas de las muchachas, Isshiki debe mantener la calma, cualquiera que sea su conducta.